Ficha

Sinopsis

Flandes, 1625. Alistado como mochilero del capitán Alatriste en los tercios viejos que asedian Breda, Íñigo Balboa es testigo excepcional de la rendición de la ciudad, cuyos pormenores narrará diez años más tarde para un cuadro famoso de su amigo Diego Velázquez. Siguiendo a su amo por el paisaje pintado al fondo de ese cuadro, al otro lado del bosque de lanzas, veremos a Íñigo empuñar por primera vez la espada y el arcabuz, peleando por su vida y la de sus amigos. Estocadas, asaltos, batallas, desafíos, encamisadas, saqueos y motines de la infantería española, jalonarán su camino a través de un mundo devastado por el invierno y por la guerra.

Reseña

Tras leer Capitán Alatriste: Limpieza de sangre decidí darme un descanso de Alatriste ya que no me entusiasmó tanto como su primera parte, sin embargo, no paso mucho tiempo hasta que cayo en mis manos El Sol de Breda, el tercer volumen de Las aventuras del Capitán Alatriste.

Por primera vez en toda la saga la acción se traslada fuera de Madrid, de sus tabernas y de sus duelos en callejuelas con la “vizcaína y toledana” en mano. Visitaremos pues tierras de Flandes con Alatriste e Íñigo Balboa que sirve ahora de mochilero y donde tendrán que luchar formando parte de los Tercios españoles.

Los Tercios españoles dominaron los campos de batalla durante 150 años, fueron el primer ejército moderno de profesionales voluntarios y es comparado normalmente con las legiones romanas o las falanges macedonias, eran conocidos por su disciplina, fiereza e inteligente combinación de picas y armas de fuego como mosquetes o arcabuces.

Reverte hace un excelente trabajo de gran rigor histórico al describir la situación del imperio español de la época y a los Tercios, tanto su vestimenta, composición como forma de lucha que nos pone la piel de gallina en algunas escenas con su grito de guerra:

“¡Santiago y cierra, España!”

Las batallas son descritas con todo lujo de detalles, desde las formaciones de Tercios, la alternancia con los arcabuceros y mosquetes a las tácticas empleadas metiéndonos de lleno en el fragor de la batalla. Asimismo el autor prosigue la dinámica de libros anteriores de la saga en las que remarcaba lo poco agradecida que era la España de entonces con sus soldados o su pueblo. Mientras el rey de turno se sentaba en su poltrona a esperar los resultados miles de hombres morían sin pena ni gloria. Una España que agonizaba intentando dominar sus territorios en un imperio en el que le crecían los enanos. Esto es algo ya habitual en las obras de Arturo Pérez-Reverte que ensalza el valor de individual de personas que luchan por sus creencias frente a la mezquindad de los que mandan.

El Sol de Breda ha sido en mi opinión el mejor libro de la saga de todos los que he leído, más por su dinamismo y capítulos llenos de acción que por su originalidad, no pasa nada sorprendente pero todo me ha agradado. El efecto sorpresa del primer libro ya no lo tenemos porque sabemos de sobra como puede actuar Íñigo o Diego Alatriste pero a los fans de la historia y de los que conocen la misma a través de las diferentes guerras se encontrarán en su salsa.

Lo mejor

  • El dinamismo de las batallas junto al rigor histórico clásico de reverte

Lo peor

  • No es el que más destaca en cuanto originalidad aunque lo supla con otras virtudes.

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